Recostada mirando al cielo, mi imaginación empieza ha actuar inmediatamente, veo en las nubes distintas formas que me intentan llevar a otros mundos, pero hay una figura en especial que llama mi atención, es una mano grande, que me invita a acompañarla, ante tan tentadora invitación sucumbo, coge con fuerza mi mano e inmediatamente siento tanta confianza y cariño, me muestra un baúl, el cual abro y empiezan salir notas musicales que ambientan el lugar, aparecen unos pies a los cuales subo y me van llevando al compás de la música, siguen saliendo cosas, muñecas, juguetes, conejos, barcos de papel y empiezo a recordar, son mis compañeros de infancia que había olvidado, pero aun queda algo en el baúl, una cometa inmensa, al verla algunas lagrimas empiezan a caer es la nostalgia y inmediatamente recuerdo como fue hecha, yo quería una comenta gigante que no podía tener en ese momento y papá me miro a los ojos cogió algunos periódicos, varillas, unas tijeras , goma e hilo y empezó a recortar, pegar por aquí y por allá y listo ya tenia mi cometa gigante, la llevamos a volar a lo alto de un cerro para mi era realmente difícil sostenerla entonces papá cogió mi mano y ambos la conducíamos , en el cielo la cometa se vía multicolor en vez del color gris del papel periódico por que mi corazón fue pintado con el amor y cariño de papá y todo lo veía multicolor, cuando ambos mirábamos al cielo papá dijo : el cielo es el limite y esa es la filosofía de vida que papá me dio.
Ese baúl guarda los mejores momentos que viví al lado de papá, cuando subía en sus pies y bailábamos al compás de las notas musicales de sus canciones favoritas, o me subía en sus hombros para recorrer las calles y sentirnos los reyes del mundo y todas las cosas que papá hizo con sus manos para mi, pero lo más importante que tengo en el baúl son sus abrazos, besos y lagrimas que me mostraron que a pesar de su figura fuerte papá era igual que yo.
Ha pesar que los años han pasado y ya no soy la niñita de la cometa siempre siento la mano de papá acompañándome, dándome cariño, aliento y consuelo. Hoy ya no coge mi mano pero me da su brazo para que me sostenga cuando salimos a caminar, los años me dieron a un gran amigo… mi papá.
